Antecedentes
El proceso de globalización actual va dejando tras de si una estela de pobreza, marginación, deterioro de los recursos naturales y concentración de la riqueza. Como reacción a esta situación, han surgido movimientos ciudadanos que abren un horizonte de esperanza, vías alternativas para sociedades más sanas y equilibradas que rompen inercias en las que pocos ganan mucho y muchos pierden todo.
Ante este panorama, los mercados orgánicos, éticos y de especialidades, surgen como una posibilidad para que pequeños productores se inserten apropiadamente en esta mega-economía que hoy nos rige.
En América Latina existen al menos seis millones de hectáreas de tierra certificadas donde no se utilizan agroquímicos en el ciclo agrícola. Divididas en unas 180 mil fincas, esa extensión equivale al 28 por ciento de la tierra dedicada a la producción orgánica a nivel mundial -Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
En los Estados Unidos de América, el mercado ha experimentado un crecimiento muy rápido desde el año 2002, en que su departamento de Agricultura (USDA) puso en marcha el Programa Nacional de Productos Orgánicos. Pocos años después, en 2005, el mercado de alimentación orgánica de Estados Unidos alcanzó los 13.8 millones de dólares. Esta cifra representa el 2.5 por ciento del total de las ventas de productos alimenticios, comparado con el 2.2 por ciento que se obtuvo el año anterior. Desde entonces, este mercado estratégico para México ha venido creciendo en promedio 25 por ciento anualmente.
En México, posterior a la emisión de una serie de normas oficiales relacionadas con el tema, el 7 de febrero de 2006 se publica en el Diario Oficial de la Federación la LEY DE PRODUCTOS ORGÁNICOS. Por las características del sistema mexicano esta ley no ha podido ponerse en operación, toda vez que su reglamento no ha sido concluido; los miembros del movimiento orgánico mexicano han cuestionado una serie de imprecisiones que este contiene, entre las que destaca la negativa del gobierno federal a que los organismos genéticamente modificados no se acepten como certificados.
En este contexto Metrocert nace buscando contribuir al movimiento orgánico mexicano ofreciendo servicios de certificación orgánica e impulsando la capacitación e investigación aplicada y promoviendo un movimiento de consumidores conscientes.
Mauricio Soberanes Hdez.
Gerente General
Ante este panorama, los mercados orgánicos, éticos y de especialidades, surgen como una posibilidad para que pequeños productores se inserten apropiadamente en esta mega-economía que hoy nos rige.
En América Latina existen al menos seis millones de hectáreas de tierra certificadas donde no se utilizan agroquímicos en el ciclo agrícola. Divididas en unas 180 mil fincas, esa extensión equivale al 28 por ciento de la tierra dedicada a la producción orgánica a nivel mundial -Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
En los Estados Unidos de América, el mercado ha experimentado un crecimiento muy rápido desde el año 2002, en que su departamento de Agricultura (USDA) puso en marcha el Programa Nacional de Productos Orgánicos. Pocos años después, en 2005, el mercado de alimentación orgánica de Estados Unidos alcanzó los 13.8 millones de dólares. Esta cifra representa el 2.5 por ciento del total de las ventas de productos alimenticios, comparado con el 2.2 por ciento que se obtuvo el año anterior. Desde entonces, este mercado estratégico para México ha venido creciendo en promedio 25 por ciento anualmente.
En México, posterior a la emisión de una serie de normas oficiales relacionadas con el tema, el 7 de febrero de 2006 se publica en el Diario Oficial de la Federación la LEY DE PRODUCTOS ORGÁNICOS. Por las características del sistema mexicano esta ley no ha podido ponerse en operación, toda vez que su reglamento no ha sido concluido; los miembros del movimiento orgánico mexicano han cuestionado una serie de imprecisiones que este contiene, entre las que destaca la negativa del gobierno federal a que los organismos genéticamente modificados no se acepten como certificados.
En este contexto Metrocert nace buscando contribuir al movimiento orgánico mexicano ofreciendo servicios de certificación orgánica e impulsando la capacitación e investigación aplicada y promoviendo un movimiento de consumidores conscientes.
Mauricio Soberanes Hdez.
Gerente General

